Sunday, February 10, 2008

Elecciones en Cuba: de la farsa a la comedia - 10/02/08

Víctor Manuel Domínguez
Comentario sobre artículos en La Jornada y Terra Actualidad - EFE en referencia a las elecciones en Cuba

LA HABANA - La “elección” por el voto unido de los 614 diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) no fue más que una farsa que se repite en Cuba cada cinco años.

La designación de un presidente, cinco vicepresidentes, un secretario y otros 24 integrantes del Consejo de Estado por parte de la nueva directiva del parlamento que salga electo, será una comedia.

Sólo hay que esperar el 24 de febrero, fecha asignada para realizar los supuestos debates en un país con cincuenta años de unanimidad política, al menos, en las altas esferas gubernamentales.

Quienes duden de que todo seguirá igual, si acaso con pequeños cambios de posición estratégicas entre las mismas piezas del ajedrez ideológico de la Isla, que se apresten a ver la partida.

Las interrogantes aparecidas en la agencia EFE el 25 de enero sobre la permanencia o no del señor Fidel Castro como presidente del Consejo de Estado, serán respondidas por él mismo (aunque sea a través de una de sus Reflexiones habituales en el periódico Granma), pues nadie en ese nivel se atreverá a proponer que sea sustituido.

El carácter evasivo en las respuestas de Ricardo Alarcón de Quesada, Presidente de La Asamblea Nacional del Poder Popular, así como la incondicionalidad expresada por Carlos Lage Dávila, secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, en cuanto a la elección del actual mandatario, constituyen una clara señal de que la última palabra al respecto la tiene el comandante.

Los integrantes de un parlamento que a través de los años han aprobado por unanimidad cuanta propuesta emane de las directivas de Fidel Castro, u otro dirigente a petición de él, no cambiará porque se encuentre alejado del poder activo, pues él es la mano que tras las bambalinas de su enfermedad, define el rumbo actual de la nación.

Si analizamos el estancamiento en que se haya sumido el país no obstante la necesidad de cambios a todos los niveles del país expuestos por el mandatario en funciones y ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Raúl Castro, notaremos que el verdadero rumbo de la nación lo marcan las reflexiones del Presidente del Consejo de Estado, Fidel Castro.

Por otra parte, hacerse muchas ilusiones con la supuesta apertura a decir verdades más que conocidas por los gobernantes cubanos, así como tomar al pie de la letra la inclusión de la Isla en pactos, protocolos y otras adhesiones que impliquen el acceso inmediato de la población a los derechos conculcados durante tantos años, ya sean económicos, políticos o socio-culturales, son nuevas campanadas para un país de sordos.

Si un 24 de febrero fue la fecha asignada para romper el corojo de las hostilidades contra los españoles en la manigua cubana del siglo XIX, este del XXI sólo servirá para romper el de las ilusiones de quienes sueñan con un cambio a corto plazo.